viernes, 1 de agosto de 2008

Buscando el Lugar Feliz....

Fingiendo que no existo, miro a mi alrededor y busco un momento de escape ante tanta diferencia a mi historia, a la que yo he vivido y construido.
Pensar en mi historia significa inmediatamente dirigir mi cabeza, a todo lo que he construido con los días de vida que se me han entregado y regalado.
Consuelo mi dificultad de entender, con mi capacidad de hacer y deshacer algo que está en mis manos… lo que significa y se traduce, a mi condición de trabajadora para la sociedad.
Lo que cuesta en este momento, es desligar todo lo que he aprendido y al mismo tiempo aprovechar todo lo que tengo, y esto es por que lo que he aprendido debo adecuarlo de tal manera, que sirva para todo lo que estoy viviendo, y eso no significa por ningún momento en retroceder todo lo que se ha avanzado en la materia, todo lo que ha nacido para poder actuar ante estas mismas condiciones, pero acá…es una manera nueva y quizás agresiva para poder trabajar…promoción v/s asistencialismo. Y como buena mediadora, tendré que actuar con ambas posiciones, como una mujer ambidiestra.
Sigo buscando un espacio de escape, cierro los ojos y trato de buscar mi lugar feliz y se me complica por que no sé cuál es… específicamente, no lo se, se me confundieron los lugares felices.
Abro los ojos y pienso cuál es mi misión acá…será a lo que yo venía y creía? Parece que no, creo que acá la misión para mi era otra y el destino se ríe de manera amable al mirarme y darse cuenta que lo estoy mirando de frente y entregándome a lo que el tenía, encogiéndome de hombros y diciendo acá estoy, ya llegué, ahora deja acomodarme para poder continuar.
Comienzan todos los procesos otra vez, y nunca cerrando alguno de los ya empezados, todos los días se transforman las condiciones y situaciones, siguiendo en el estado continuo del aprendizaje de la vida… lo único que cambia ahora es que el espacio protegido lo estoy construyendo y resignificando, dándole vueltas y continuando con mi caminar.
Cierro los ojos otra vez y ahora en vez de pensar en un lugar feliz, pienso en qué realmente me hace feliz y digo…la risa de las niñitas!! Sus tonteras y travesuras, sus salidas de grande y la simpleza de la alegría…abro los ojos y veo ahí a una niña dentro del aguayo de una cholita que sonríe y mira con cara de sorpresa el cómo yo la miro. Tiene ganas de reírse pero se aguanta, quizás por lo diferente… y me veo reflejada en ella…en que la sensación de asombro costará para salir del rostro y que tambalearé entre las ganas de reír, de callar, de llorar –de mirar a mi mamá y exigirle un apapacho-.
No puedo mentir y sigo existiendo, abro mis ojos más que nunca y digo acá estoy! Como un año nuevo en mi vida y repitiendo el ritual que hago año a año pidiéndole al mar que me inunde con su fuerza, tranquilidad, rabia y omnipotencia, miro a la cordillera que me rodea a veces y me eleva en otras, y le digo: dame la tranquilidad, la altura de miras y los nuevos vientos que generarán las ganas de trabajar de convertir éste, uno de mis lugares preferidos.

No hay comentarios: