Cuando por primera vez me quede sola en la casa, me di cuenta que estaba enfrentando el peor de todos mis miedos… La soledad… y ahí estaba yo, frente a ella, dándome cuenta de que en realidad la única persona que podía luchar contra eso y atreverse a tener una disputa de hormiga a gigante, era yo… que nadie me iba a defender y que nadie me daría consejos acerca de cómo enfrentar mejor esto, por que claramente, es algo que tiene y tendrá que pasar muchas veces…
Y Junto con la soledad, vienen más miedos, miedo al fracaso, a la rabia, a la frustración al arrepentimiento, pero no!, después de pensar estrategias para poder enfrentarla, me di cuenta de que la soledad en realidad no existe…
El estar en un contexto diferente me llena de dudas, incertidumbres e ideas que no se si tendrán algún día un resultado específico, pero eso también me llena de ganas de probar cosas nuevas, de tener seguridad al proponer, por que, ya que lo que hay es poco, todo es bienvenido y conversable.
Por lo mismo me llena de desafíos, de preguntas, de pensar con tranquilidad y sobre todo de una necesidad imperante de entender dónde estoy… contextualizar, simplemente contextualizar dónde y cómo estoy entregando todo lo que soy, lo que me han enseñado a ser y a vivir.
Y después de eso, me doy cuenta que en este desafío gigante, realmente no estoy sola…
Está mi familia que a la lejanía me recuerda, están mis amigas que en silencio me esperan y me permiten ser feliz y cumplir lo que algún día planteé como un sueño, loco, pero sueño al fin y al cabo… están los ángeles que me protegen de toda energía negativa que no me deja crecer y esta mi nueva familia, todo lo que físicamente tengo ahora, son mi pequeña semilla… es una apuesta a que este año servirá para tener altos, bajos y dificultades pero con un resultado que será de perfecto ganador…
Por lo tanto miro a esta cosa gigante a la que llaman soledad y le digo sabes? Hoy no estoy dispuesta a perder… hoy tengo un regimiento de personas que me quieren y me recuerdan, que no las tenga físicamente no significa que no estén, todo lo contrario (y esta cosa se va achicando hasta tener mi porte) están aca conmigo y me dan la fuerza que necesito para continuar esto…. Ahora la hormiga es ella y le digo… “cuando vuelvas, recuérdame que ya fuiste hormiga”…
Llevo 10 días trabajando en Alalay y cada mañana, con un sol esplendoroso se reafirma la necesidad de trabajar y de proponer cosas nuevas que a pesar de que quizás no se puedan llevar a cabo quedan dando vuelta como un ruido que es necesario callar…
Independiente de donde esté, las necesidades de nuestra América se hacen más visibles y crueles a medida que salimos de nuestro Chile querido.
Los problemas sociales no se pueden fundamentar sólo con la especificidad de su resultado, si no, se debe observar el dónde, el por qué, el a quién y quienes, sólo para nombrar algunas…
Por ejemplo, si hablamos de la delincuencia, o del robo para ser específico, el hecho importante a atacar no es la pérdida de algo por alguien, si no es cambiar el enfoque… qué pasa para que esa persona deba delinquir, con o sin violencia para el otro, qué hay en la sociedad para que esa persona sienta tal rabia de actuar quitando algo que no es de el, sólo por el deseo de poseerlo y hacer lo que el quiere con el objeto, hacerlo suyo sin pedir ni preguntar si es posible… Es quebrar límites, de la confianza, de la esperanza y del respeto.
Y eso también se puede llamar globalización, y eso también influye a todos quienes somos parte de este continente lleno de colores y olores…
Es cuestionar qué es lo que se hace para combatir esto… más castigo? Y ahí quien es el violento? Más negación de la situación? Y ahí quién es el violento? Marginación de la sociedad? Y ahí a quien violentas? Como dice mi amiga Eli, ser delincuente también es fomentar la desigualdad al incrementar tus bienes y no darte cuenta de que afuera de tu círculo, las posibilidades de mejorar la calidad y condiciones de vida, son o muy bajas… o quizás poco potenciadas, quizás están y la situación se ve del ángulo dónde las riquezas son solo materiales, lo que creo que es completamente falso… por que las personas que no poseen capital material, potencian entre ellas mismas el cuidado por el otro, el trabajar en comunidad, el generar estrategias para solventar necesidades básicas y así entre tantas otras fortalezas que se pueden encontrar enmarcadas en situaciones completamente adversas, o simplemente, diferentes a las que uno – o yo – he vivido.
Miro otra vez el cielo esquivando el sol y no veo ninguna nube…
Quizás es por que se nos están abriendo las puertas para trabajar, quizás es una señal de que no hay techo para soñar y proponer, o quizás es por que simplemente el sol quiere que insole mi cara para enojarme de las situaciones de injusticia, de des-asombro, de mentiras y de parches que fomentan la quietud social, de la manipulación de la comunicación y de la información, de la inmediatez que no continúa con un trabajo para erradicar completamente el problema, y de la dependencia que puede ser ejercida por todo aquel que no quiera realizar el trabajo que demanda mas tiempo y especificidad.
Son niños!
Se puede hacer tanto pero el cuestionamiento que nos tenemos que hacer todos… es cómo… es fijarnos en ellos y darnos cuenta de que el raro aca… somos nosotros, es no ser violentos con el pensamiento…es no ser delincuentes de culturas y apoderarnos de eso que es tan de ellos como el aire y el sol. Si su valor mas importante es para nosotros algo que perturba, busquemos en eso la fortaleza y veamos cómo podemos trabajar para no tener límites geográficos, si no diferencias de ideas completamente respetables y admirables…
Es globalizar… pero con lentes adecuados cada situación, que aunque parezca muy símil, pudiese diferir en sus bases, es mirar detrás del arco iris y fijarnos que las manifestaciones humanas, responden cada vez más a las necesidades y características de cada cultura.
lunes, 28 de julio de 2008
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