martes, 26 de agosto de 2008

Que sean Rojos y brillantes.....


Ya no se para donde voy… me doy cuenta que el no tener rumbo en la vida y entregarme a ella, ahora me pasa la cuenta por que necesito imperantemente saber donde estoy, cómo estoy, qué me gusta y que no, abrir los ojos y tener claro cuál es mi rumbo y saber si estoy bien o mal, si estoy cambiada o sigo siendo la misma.

Me encantaría desdoblarme, y con mi análisis crítico esbozar un pequeño dibujo de mi persona ahora y antes. Sólo para saber qué es lo raro o diferente en mi.

Soy pésima para el dibujo. O Creo que nunca lo he intentado con todo mi ser… el dibujar bien. Quizás ahora lo intente.

Declaro públicamente que este lugar y este momento calzan a la perfección.
Pero la claridad de para qué, es lo que no logro visualizar.
Para trabajar
Para crecer
Para aprender y aprehender
Para mirar
Para escuchar y callar
Para vivir
Para ser feliz
Para extrañar
Para convivir
Para aportar
Para ser.

Para eso y más… o quizás estoy equivocada.
Lo descubriré, en algún momento.

Por ahora trataré de escapar del limbo de la realidad y la ficción, del recuerdo y del presente, para no viajar tanto de pensamiento y de sentimiento, y quedarme en algún lugar… en mí o en mi alrededor.

Quizás exista un mundo mágico donde pueda vivir y descubrir con qué zapatos ando, o sean los zapatos mágicos – como Dorothy – que me lleven a algún lugar mágico y ver dónde estoy.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Esperando respuestas este viaje inundará mi cabeza, de por qué’s de cuándo’s y cómo’s.
Y así, de todas maneras aunque mi cabeza se llene de presuntas hipótesis, creo que nunca podré acercarme a las respuestas, quizás por que mi pequeñez de ser humano no puede entender a una sociedad que está construida en base a cultura y sistemas diferentes que yo hasta el momento no puedo entender.
Miro por mi ventana y me doy cuenta de que este lugar, es el resultado de luchas, peleas, propuestas, proyectos de vida y cimentación de ideales que se transformaron en un lugar que a pesar de las inclemencias de la naturaleza –altura y frío- se ha demostrado como un lugar con rabia que no se puede tomar a la ligera, que las necesidades y peticiones deben ser tomadas en cuenta, que si no se hace, la fuerza de la masa se demostrará y aclamará como un monstruo que reclama ser escuchado, no para dar gaviotas ni antorchas de oro, si no para hacerse presentes, para demostrar el poder que presenta el pueblo. Es el pueblo que tiene que ser tomado en cuenta, y si no, bum!, dinamitas de los mineros que reclaman por lo que ellos creen es lo justo y necesario.
A veces entiendo.
Logro entender que las personas quieran mejorar su calidad y sus condiciones de vida.
Logro entender lo cruel de la modernización y de las escasas oportunidades que se presentan en la vida si no tienes los recursos necesarios, monetarios o no, y también el saber aprovecharlos cuando esos se presentan.
Pero no puedo entender cuando son los niños quienes se ven afectados por la tozudez del ser humano, cuando las generaciones presentes se preocupan sólo por el vivir día a día y no se preocupan, o mejor dicho no nos preocupamos por que el mundo, en un futuro, se encuentre mejor.
No nos preocupamos por el medio ambiente que cada día está más maltratado,
No nos preocupamos por la salud de los niños, que puede sonar básico y necesario, pero se otorga de manera tan precaria que no cumple con las necesidades del futuro. De que sirve entregar los remedios, si no se enseñan reglas básicas para distinguir cuando es una gripe y cuando estamos hablando de tuberculosis…
Cómo voy a poder entender que la morbilidad infantil es común cuando la veo tan de cerca y tan diferente a lo que yo creía que se basaba la integridad de un niño, cuando la comunidad cree que hay que hacer lo necesario para que esa guagua se salve pero sin embargo, su muerte “se la merecía”…¿¿¡¡¡QUIEN!!!?? ¿La guagua por la mera existencia y ocupar un poco más de este oxigeno que es puro? –hasta lo que yo creo- ¿O simplemente la mamá por no saber que la hija estaba sufriendo un espasmo y desde su espalda no lo podía controlar, o quizás sabía que la hija estaba enferma, pero el agüita de hierbas no fue necesario para curar su mal, o quizás nunca se dio cuenta de que la hija se estaba ahogando y eso la hizo incapaz de actuar a tiempo y bajarse antes para ir a la posta. Antes, por que cuando se bajó, ya era demasiado tarde. Sigo sin entender.
Pero no se tampoco si esto se me mostró en la vida para poder entenderlo, quizás es sólo para poder hacer algo, para trabajar en lo mío y dar lo mejor de mí.
Quizás es por que se me mostró la línea de partida recién ahora y antes lo que sabía, era la línea de meta, 11 meses.
Ahora entiendo que tengo que trabajar y transmitir.
Ahora entiendo que en cualquier lugar del mundo me hubiese pasado lo mismo, en un consultorio, en la micro de Santiago, en el colectivo de Rancagua, caminando por La Paz o donde fuese.
Ahora mi cabeza tiene que seguir pensando qué es lo que voy a hacer al respecto.
Por los niños, por la calidad de vida de las personas, por conocer más las reacciones de los otros y por sobre todo las mías.
¿Cuidemos el futuro? Pero todo lo que implica eso… no sólo cuidar el trabajo para poder pagar las cuentas a fin de mes, si no reconocer, que cada uno de nosotros incide en la vida del otro, que vivir en comunidad parte cuidando al vecino pero también en la vida de cada ser humano.
Así quizás algunos, en algún futuro, podamos entender los por qué’s de cuándo’s y cómo’s.

viernes, 1 de agosto de 2008

Buscando el Lugar Feliz....

Fingiendo que no existo, miro a mi alrededor y busco un momento de escape ante tanta diferencia a mi historia, a la que yo he vivido y construido.
Pensar en mi historia significa inmediatamente dirigir mi cabeza, a todo lo que he construido con los días de vida que se me han entregado y regalado.
Consuelo mi dificultad de entender, con mi capacidad de hacer y deshacer algo que está en mis manos… lo que significa y se traduce, a mi condición de trabajadora para la sociedad.
Lo que cuesta en este momento, es desligar todo lo que he aprendido y al mismo tiempo aprovechar todo lo que tengo, y esto es por que lo que he aprendido debo adecuarlo de tal manera, que sirva para todo lo que estoy viviendo, y eso no significa por ningún momento en retroceder todo lo que se ha avanzado en la materia, todo lo que ha nacido para poder actuar ante estas mismas condiciones, pero acá…es una manera nueva y quizás agresiva para poder trabajar…promoción v/s asistencialismo. Y como buena mediadora, tendré que actuar con ambas posiciones, como una mujer ambidiestra.
Sigo buscando un espacio de escape, cierro los ojos y trato de buscar mi lugar feliz y se me complica por que no sé cuál es… específicamente, no lo se, se me confundieron los lugares felices.
Abro los ojos y pienso cuál es mi misión acá…será a lo que yo venía y creía? Parece que no, creo que acá la misión para mi era otra y el destino se ríe de manera amable al mirarme y darse cuenta que lo estoy mirando de frente y entregándome a lo que el tenía, encogiéndome de hombros y diciendo acá estoy, ya llegué, ahora deja acomodarme para poder continuar.
Comienzan todos los procesos otra vez, y nunca cerrando alguno de los ya empezados, todos los días se transforman las condiciones y situaciones, siguiendo en el estado continuo del aprendizaje de la vida… lo único que cambia ahora es que el espacio protegido lo estoy construyendo y resignificando, dándole vueltas y continuando con mi caminar.
Cierro los ojos otra vez y ahora en vez de pensar en un lugar feliz, pienso en qué realmente me hace feliz y digo…la risa de las niñitas!! Sus tonteras y travesuras, sus salidas de grande y la simpleza de la alegría…abro los ojos y veo ahí a una niña dentro del aguayo de una cholita que sonríe y mira con cara de sorpresa el cómo yo la miro. Tiene ganas de reírse pero se aguanta, quizás por lo diferente… y me veo reflejada en ella…en que la sensación de asombro costará para salir del rostro y que tambalearé entre las ganas de reír, de callar, de llorar –de mirar a mi mamá y exigirle un apapacho-.
No puedo mentir y sigo existiendo, abro mis ojos más que nunca y digo acá estoy! Como un año nuevo en mi vida y repitiendo el ritual que hago año a año pidiéndole al mar que me inunde con su fuerza, tranquilidad, rabia y omnipotencia, miro a la cordillera que me rodea a veces y me eleva en otras, y le digo: dame la tranquilidad, la altura de miras y los nuevos vientos que generarán las ganas de trabajar de convertir éste, uno de mis lugares preferidos.

lunes, 28 de julio de 2008

Fines de Semana....

Cuando por primera vez me quede sola en la casa, me di cuenta que estaba enfrentando el peor de todos mis miedos… La soledad… y ahí estaba yo, frente a ella, dándome cuenta de que en realidad la única persona que podía luchar contra eso y atreverse a tener una disputa de hormiga a gigante, era yo… que nadie me iba a defender y que nadie me daría consejos acerca de cómo enfrentar mejor esto, por que claramente, es algo que tiene y tendrá que pasar muchas veces…
Y Junto con la soledad, vienen más miedos, miedo al fracaso, a la rabia, a la frustración al arrepentimiento, pero no!, después de pensar estrategias para poder enfrentarla, me di cuenta de que la soledad en realidad no existe…
El estar en un contexto diferente me llena de dudas, incertidumbres e ideas que no se si tendrán algún día un resultado específico, pero eso también me llena de ganas de probar cosas nuevas, de tener seguridad al proponer, por que, ya que lo que hay es poco, todo es bienvenido y conversable.
Por lo mismo me llena de desafíos, de preguntas, de pensar con tranquilidad y sobre todo de una necesidad imperante de entender dónde estoy… contextualizar, simplemente contextualizar dónde y cómo estoy entregando todo lo que soy, lo que me han enseñado a ser y a vivir.
Y después de eso, me doy cuenta que en este desafío gigante, realmente no estoy sola…
Está mi familia que a la lejanía me recuerda, están mis amigas que en silencio me esperan y me permiten ser feliz y cumplir lo que algún día planteé como un sueño, loco, pero sueño al fin y al cabo… están los ángeles que me protegen de toda energía negativa que no me deja crecer y esta mi nueva familia, todo lo que físicamente tengo ahora, son mi pequeña semilla… es una apuesta a que este año servirá para tener altos, bajos y dificultades pero con un resultado que será de perfecto ganador…
Por lo tanto miro a esta cosa gigante a la que llaman soledad y le digo sabes? Hoy no estoy dispuesta a perder… hoy tengo un regimiento de personas que me quieren y me recuerdan, que no las tenga físicamente no significa que no estén, todo lo contrario (y esta cosa se va achicando hasta tener mi porte) están aca conmigo y me dan la fuerza que necesito para continuar esto…. Ahora la hormiga es ella y le digo… “cuando vuelvas, recuérdame que ya fuiste hormiga”…


Llevo 10 días trabajando en Alalay y cada mañana, con un sol esplendoroso se reafirma la necesidad de trabajar y de proponer cosas nuevas que a pesar de que quizás no se puedan llevar a cabo quedan dando vuelta como un ruido que es necesario callar…
Independiente de donde esté, las necesidades de nuestra América se hacen más visibles y crueles a medida que salimos de nuestro Chile querido.
Los problemas sociales no se pueden fundamentar sólo con la especificidad de su resultado, si no, se debe observar el dónde, el por qué, el a quién y quienes, sólo para nombrar algunas…
Por ejemplo, si hablamos de la delincuencia, o del robo para ser específico, el hecho importante a atacar no es la pérdida de algo por alguien, si no es cambiar el enfoque… qué pasa para que esa persona deba delinquir, con o sin violencia para el otro, qué hay en la sociedad para que esa persona sienta tal rabia de actuar quitando algo que no es de el, sólo por el deseo de poseerlo y hacer lo que el quiere con el objeto, hacerlo suyo sin pedir ni preguntar si es posible… Es quebrar límites, de la confianza, de la esperanza y del respeto.
Y eso también se puede llamar globalización, y eso también influye a todos quienes somos parte de este continente lleno de colores y olores…
Es cuestionar qué es lo que se hace para combatir esto… más castigo? Y ahí quien es el violento? Más negación de la situación? Y ahí quién es el violento? Marginación de la sociedad? Y ahí a quien violentas? Como dice mi amiga Eli, ser delincuente también es fomentar la desigualdad al incrementar tus bienes y no darte cuenta de que afuera de tu círculo, las posibilidades de mejorar la calidad y condiciones de vida, son o muy bajas… o quizás poco potenciadas, quizás están y la situación se ve del ángulo dónde las riquezas son solo materiales, lo que creo que es completamente falso… por que las personas que no poseen capital material, potencian entre ellas mismas el cuidado por el otro, el trabajar en comunidad, el generar estrategias para solventar necesidades básicas y así entre tantas otras fortalezas que se pueden encontrar enmarcadas en situaciones completamente adversas, o simplemente, diferentes a las que uno – o yo – he vivido.
Miro otra vez el cielo esquivando el sol y no veo ninguna nube…
Quizás es por que se nos están abriendo las puertas para trabajar, quizás es una señal de que no hay techo para soñar y proponer, o quizás es por que simplemente el sol quiere que insole mi cara para enojarme de las situaciones de injusticia, de des-asombro, de mentiras y de parches que fomentan la quietud social, de la manipulación de la comunicación y de la información, de la inmediatez que no continúa con un trabajo para erradicar completamente el problema, y de la dependencia que puede ser ejercida por todo aquel que no quiera realizar el trabajo que demanda mas tiempo y especificidad.
Son niños!
Se puede hacer tanto pero el cuestionamiento que nos tenemos que hacer todos… es cómo… es fijarnos en ellos y darnos cuenta de que el raro aca… somos nosotros, es no ser violentos con el pensamiento…es no ser delincuentes de culturas y apoderarnos de eso que es tan de ellos como el aire y el sol. Si su valor mas importante es para nosotros algo que perturba, busquemos en eso la fortaleza y veamos cómo podemos trabajar para no tener límites geográficos, si no diferencias de ideas completamente respetables y admirables…
Es globalizar… pero con lentes adecuados cada situación, que aunque parezca muy símil, pudiese diferir en sus bases, es mirar detrás del arco iris y fijarnos que las manifestaciones humanas, responden cada vez más a las necesidades y características de cada cultura.